martes, 14 de abril de 2015

Mujeres...madres

Estuve ausente unos meses, sin embargo estuve bastante ocupada en una de las mejores aventuras de mi vida, criando a mi gordo bello!
Tengo la dicha de ser mamá, por primera vez, hace poco mas de tres meses
Es muy difícil hablar de lo que uno siente con este regalo de Dios, hay una frase que dice "las palabras no alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma", y estoy segura que muchas madres lo entienden así.
Mi maternidad se postergó bastante por diversos motivos y supongo que en cada etapa de la vida una la vive de forma diferente, desde mi experiencia, acercándome a los 40, con un titulo profesional, les puedo decir que disfruté cada minuto de mi embarazo y ni que decir de mi hijo, esa es una de las primeras lecciones, que viene  a enseñarme, disfrutar, solo eso, invertir ternura, amor, y cariño sin medida, amar sin esperar nada a cambio o simplemente con una sonrisa ser mas que recompensada por las miles de horas sin dormir, por no poder bañarse tranquila, no poder comer la comida caliente ni poder, por lo menos los primeros tiempos, tener unos minutos solo para una, ese que te hace despertarte varias veces en la madrugada sin si quiera tener tiempo de enojarte o quejarte, se hace normal o natural, es como que estamos preparadas para eso, tener ese poder de alimentarlo, de darte cuenta que tu cuerpo, tus brazos son el remedio y el consuelo para llantos que parecen incontrolables, te hace sentir la persona mas importante del mundo, aunque para él si lo sos!
Todavía me sorprendo al decir: "mi hijo", "soy tu mamá", y cada día surge algo nuevo en donde te das cuenta que ya no es como antes, nada, absolutamente nada en tu vida
Otra sorpresa, el saber que preferís que a vos te pase algo antes que a él, automáticamente la reacción es sufro yo pero no él, una simple vacuna que se hunde en su bracito te dan ganas de salir corriendo o que te pasen a vos el dolor de él.
Amor sin medida, amor inexplicable, amor para toda la vida, todo eso tiene otro sentido desde que una se convierte en mamá, todo un desafío, el mayor de los compromisos, no será fácil, como nada que vale la pena en la vida, en la misma proporción del sacrificio vendrá la recompensa.
Mis respetos a todas las madres, por su lucha, por su amor incondicional y porque ahora las voy entendiendo poco a poco y mis disculpas a las que no entendí en su momento.
Feliz de que  hoy a través de este nuevo mundo que se abre a mis pies pueda ponerme un poco mas en sus zapatos, pueda ver a sus niños en brazos como si fuera el mío, sufrir con su dolor y alegrarme con sus alegrías! Fuerza guerreras de Dios!