Hoy me trae un tema, algo diferente a los que solía tratar, resulta que hace aproximadamente dos años comparto muchas películas con mi hija del corazón, ella hoy tiene cuatro añitos.
Esta situación hace que me asuste un poco el ver como las niñas consumen los cuentos de hadas permanentemente, situación que creo yo es más grave de lo que creemos, y ésto va un poco por las Barbies y las Princesas.
Si asi mismo, empiezo a pensar que estas dos masas son las responsables de lo siguiente: que todas queramos ser flacas, rubias, altas, que todas (uno de los mas graves deseos) estemos esperando al príncipe azul.
Como ya sabemos el problema de querer ser flacas nos tiene en un mundo lleno de bulimia y anorexia, lo del color de pelo por ser meramente estético no menos grave, hoy por hoy pasa a tener soluciòn, ahora hasta donde llega el problema de estar esperando al príncipe azul? que no solo va a venir a salvarnos de todas nuestras penas, viene a ser parte final del cuento, ya que cuando él llega termina la historia, y de hecho hoy por hoy termina el cuento, tenemos todo solucionado gracias él, la felicidad = a la llegada del príncipe azul.
En fin, sera que alguna vez inocentes mamás nos dimos cuenta que es lo que están consumiendo nuestras hijas? o que les estamos metiendo sin querer en su sub consciente? están en sus teles, en sus mochilas, en sus ropas, en su lapices, en toda su vida.
No sería mas sano ir fomentando la autoestima de nuestras hijas desde adentro? dándoles confianza, mostrandoles que la belleza tiene mucho que ver con lo que no se ve, con eso de que lo esencial es invisible a los ojos? Mostrándoles que nosotras podemos ser lo que queramos ser y mientras nos vayamos ocupando de nuestra vidas en el camino va a aparecer algún lobo feroz que quizás no sea ningún modelo de pasarela ni mida 2 mts. sin embargo puede ser nuestro compañero de toda la vida y alguien que va a venir a acompañarnos en nuestra vida y no a solucionarnos la vida.
Me da mucha pena que las mujeres que no somos o barbies o princesas no aparezcamos en el mapa, que mujeres brillantes que son verdaderos ejemplos en la sociedad, no tengan la publicidad ni sean modelos a seguir por parte de las niñas. Que madres no muestren esos ejemplos a sus hijas.
Y por otro lado como decía mas arriba, que no impulsemos a nuestras hijas a ser diferentes, a marcar esas diferencias, a revelarse contra todo lo que nos dicen que esta bien, a cuestionarnos las cosas, sin ser ni irrespetuosas, ni altaneras, mostremos que hay mucho más que un cuerpo esbelto y un color de pelo rubio, que hay cutis medio imperfectos, que no solo los ojos grandes, las pestañas largas y las narices respingadas son las que tenemos que tener todas.
A ver si el mundo de los dibujos animados comienza a ver un poco más a las mujeres de verdad, de manera a que nuestras niñas comiencen a consumir realidades. Y realidades que no siempre terminan en: y vivieron felices por siempre sin embargo vamos a tener la fortaleza para seguir adelante. A ver si las de pelo negro, las trigueñas, pelirrojas, las pecosas, somos tan felices, y hermosas como cualquier otra. Aceptemos el desafío y más aquí, en donde creo yo estamos más entre Fionas y Pocahontas que Cenicientas.Comencemos temprano!